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Soledad: un arma de doble filo

Estar solo me hace conectarme con mi esencia y con mi tranquilidad, en un mundo tan hiperconectado y que me hace mimetizarme con él, llenando mi vida diaria de estrés innecesario. Separarme y ver qué es mío y qué es de los demás me centra y me viene bien… Aunque tengo mis días. 

Hay días en los que estoy solo y me cuesta una barbaridad levantarme, como si no tuviera ganas de vivir. Pero acabo encontrándole sentido, levantándome y poniéndole una sonrisa interior al día, aunque no haya nadie a mi lado. Al fin y al cabo, me tengo a mí y eso es lo mejor que tenemos, ya que de polvo venimos y en polvo nos convertiremos.

Creo que hay que encontrar un equilibrio entre estar solo siempre y estar acompañado 24/7, con una vida social desbordante (esto a veces puede llevarse a cabo para no sostener eso que tenemos en casa o en nuestro interior): saber sostener cada estado del interruptor y encontrar un intermedio, ese estado en el que estoy acompañado de vez en cuando pero puedo estar conmigo mismo sin necesitar estar completamente solo. 

Espacio vital personal es necesario, sí… Pero sin llegar a hacerse ostracismo y apartarme de los demás.

¿Qué podemos hacer por alguien en nuestra situación?

Creo que lo primero y esencial es poder ver cómo se encuentran sus necesidades afectivas, ya que aquí suele haber algo de herida del abandono y herida del rechazo, como mínimo… Y ser majxs, llamarle e invitarle a hacer un té. Compartir soledad juntos, por ejemplo, sería una de las opciones. Aunque sea por Zoom.

Mostrar a los demás que no están solos. Esto hoy en día, que se nos vienen tantas cosas encima con la situación en plena pandemia, es esencial.

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La soledad bien entendida y gestionada tiene su punto, se puede disfrutar. Hacer del obstáculo el camino, como dirían los estoicos. Pero también existe el enfoque contrario: salirse de la ruta solitaria y compartir nuestra humanidad.

A veces no me apetece estar solo pero lo estoy y no hay otra: siempre puedo relativizar y ver de qué manera puedo disfrutarla… Se pueden hacer muchas cosas solo en casa, aunque también puedo ponerle límite conscientemente si veo que me satura. Por ejemplo, puedo elegir volver a compartir piso si estoy viviendo solo. O mejor aún, usar el transporte público, aunque eso es como viajar solo, al final, porque va cada uno con la cabeza en su móvil -este es otro problema-

La soledad nos plantea retos que debemos solucionar de manera creativa. Sobre todo, si venimos de estar confinados y se plantea volver a estarlo.

¿Por dónde podrías empezar para gestionar mejor la soledad de aquí en adelante?

asertividad
Fotografía de Ryan Stone en Unsplash

Por Daniel Vázquez

Coach para mentes creativas (o que quieran serlo). Llevo creando desde que tengo uso de razón. Empecé diseñando webs a los 13 años, posteriormente me licencié en Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas y me reinventé formándome como coach. Te puedo acompañar en tu aventura como creativo, si estás atravesando un burnout personal/profesional y en épocas de reinvención. Y sí, yo también tuve épocas jodidas, porque no todo es jijí, jajá. [ tw | in ]


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