Daniel Vázquez

En 2012, tras un gran crash a nivel profesional, con varios empleadores simultáneos y proyectos en los que sobrepasé mi propia salud para entregar mi trabajo a tiempo, decidí parar.

Me estaba afectando también a mi vida personal.

Tenía que haber algo más que no estaba viendo.

Y di con las teclas: la actitud/motivación y la creatividad innata de cada uno, que puede expresarse o estar bloqueada. Aquí podría decirse que hay potencial para trabajar. Decidí fusionar coaching con creatividad.

Me propuse que a partir de ahí enfocaría mi trayectoria a trabajar de manera consistente en dos grandes objetivos: la relación sana del creativo con el cliente y a vender la creatividad de cada uno como se merece.

Después de esa crisis existencial estuve cinco años formándome como coach, explorando cómo funcionan las personas y qué es lo que las hace brillar en dirección a su propósito y máximo potencial.

Luego invertí otros cuantos años más en el lado comercial y de la gestión de la creatividad, donde vendí proyectos offline y online, gestioné cuentas y procesos creativos tanto como freelance como para empresas.

Trabajé varios años para Brands & Roses -creadores de Yorokobu y Ling (la revista de a bordo de Vueling)- gestionando procesos creativos para marcas como XiaomiLolea y San Miguel Manila.

Trabajar allí fue como hacer un máster sobre el funcionamiento de la industria creativa y la comunicación en las empresas. También pude aprender lo más importante: cómo gestionan la creatividad las personas.