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#acción #bienestar

Si la vida te trae cambio, fluye con él

A veces el cambio surge en nuestra vida y nuestra primera reacción puede ser un:

«No me cambies ahora la canción, que esta ya me gusta»

Para prueba, el coronavirus.

Escucha la playlist semanal #050 C H A R I O T mientras lees este artículo

A veces el desgaste que desencadenamos con la resistencia al cambio llega a ser más grande que el cambio en sí, y deja de tener sentido que reaccionemos de manera sobredimensionada.

¿Cómo sería abrirte a la posibilidad de cambio que te presenta la vida?

La estabilidad es un bien preciado y es lo que buscamos a toda costa: la felicidad y la prosperidad.

Dame una casa y dinero para alimentarme y construir un colchón.

Pero… ¿Y si el cambio puede revertir en una mejoría para tu bienestar, tu economía y la de tu entorno?

Aferrarse a lo material y a lo que tenemos ahora mismo es algo que podría derivar en apegos tóxicos.

Miedo a salir de tu casa y de lo conocido.

Miedo a perder tu identidad.

Miedo a lo que pueda ocurrir.

«¿Me lanzo o no me lanzo?»

Si la vida te trae cambio, baila con él

Busca la oportunidad:

  • ¿Cómo puedes poner eso que te ha pasado a tu servicio?
  • ¿Qué has aprendido de la experiencia?

Es una virtud poder mutar tu cuerpo en un junco, flexible a los golpes del viento. Y no responder con la misma dureza que la del impacto, sino recuperar tu posición inicial -así como un movimiento de inercia resultante del impacto, sin ejercer más presión tú-, para seguir en la posición de reposo.

No esperando el siguiente golpe, sino ocupándote del momento presente, con lo que te traiga cada momento y cada día.

¿Que no es lo que más te gustaría?

Aprende a bailar con ello y a sacarle la luz.

Sé tú quien lleve las riendas del carro

Vale, el cambio está aquí, pero en la medida de lo posible, coge las riendas y decide qué sí estás dispuesto a hacer y a qué no quieres renunciar.

El carro es un símbolo muy potente tanto en coaching como en otras artes, como el Tarot. No quiero marearte con historias intangibles, pero simplemente recordarte que el carro (la trayectoria vital) puede ser llevado por caballos, que tienen unas riendas.

Esas riendas las llevas y eres quien le dice a los caballos por dónde tienen que ir, aunque hayan cambiado los caminos. Que si no, vaya negocio.

¿Qué te dice tu «yo» de dentro de unos años?

¿Este cambio le viene bien?

Revisa el horario de tu departamento de quejas

Dicen que quien no llora, no mama, pero… ¿cuántas horas tienes abierto el departamento de quejas?

Vamos a hacer la carta a los Reyes Magos:

Viendo la magnitud del golpe que hayas recibido, puedes calcular la magnitud de la reacción si consigues colocarte en una situación de observador y no te aferras a la emoción todo el tiempo: la reacción podría ser manejable si consiste en la mitad o menos de la magnitud del impacto.

Por poner un ejemplo, si una relación se acaba y ha durado seis meses, para recuperarse estaría bien tener tres meses.

Por supuesto, cuando intervienen variables emocionales esta regla no se puede aplicar tan estrictamente, habrá mucho que se escape a nuestro control.

Estarás pensando: «¡Joder, cómo simplificas!»

Vale. Pero es para que te hagas una idea.

La mente es poderosa: puedes visualizar tu propia fortuna y moverte hacia ello, no haciéndole siempre caso a lo que te diga la patata o esa arañita que vive en tu cerebro que se cree la jueza de tu vida sacando todos los defectos a lo que haces.

El caso es que tener este tipo de reglas mentales o baremos puede venirte bien para relativizar y salir del fango de la queja porque sí.

***
vale, muy bien… ¿y?

En lugar de estar enganchado al teléfono del departamento de quejas a ver si llaman, ponte en marcha en la dirección del sol.

¿Qué empuje positivo puedes aprovechar de este momento de cambio?

Piensa en un par de acciones que puedas empezar hoy mismo que te lleven en la dirección de tu mejor versión.

De tu bienestar.

002. Me ocupo de mi presente #bienestar
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Fotografía de Daniel Vázquez

Por Daniel Vázquez

Coach para mentes creativas (o que quieran serlo). Llevo creando desde que tengo uso de razón. Empecé diseñando webs a los 13 años, posteriormente me licencié en Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas y me reinventé formándome como coach. Te puedo acompañar en tu aventura como creativo, si estás atravesando un burnout personal/profesional y en épocas de reinvención. Y sí, yo también tuve épocas jodidas, porque no todo es jijí, jajá. [ tw | in ]


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